Cuarta entrega. Raok dilestra (antes de desembarcar)

página 73:

“…Me llamo Iva, de la Torre de Bregón, en la isla de Ith …”

Todo arrancó de España.

Ith, hijo de Bregón, vivía, como antes su padre, en Galicia, en Bragantia (hoy Braganza), donde dejaba pasar los días, animado por la música -que los celtas honraban, hasta el extremo de considerar malo a quien no la apreciase- y entablando algún que otro combate con los naturales del país, que a la pelea eran los celtas también muy aficionados.

Una hermosa noche de invierno, tal vez para contemplar el paisaje y disfrutar de la brisa, Ith subió a la torre que su padre había construido, la Torre de Bregón (en la que ha querido verse La Torre de Hércules). Lejos, al otro lado del mar, le pareció distinguir sombras más espesas, que bien podían ser una punta de tierra. Aguzando la vista comprobó que, en efecto, de una tierra desconocida se trataba. Entre sus muchos vicios, la curiosidad de los celtas es proverbial.

Ya tenemos a los celtas camino de Irlanda.

Los Hijos de Milé, sobrino de Ith, hijo de su hermano Bilé (en su forma Balar, uno de los nombres del dios de la muerte) son los protagonistas de la primera invasión celta que recogen las crónicas. Según contamos ya en otro lugar, en el ´Lebar Gabala’ (‘Libro de las Conquistas’ o ‘Libro de las Invasiones’), que es, en la forma en que nos ha llegado, una reelaboración de fuentes cristianas (cf: ‘El ciclo mitológico irlandés y la mitología céltica’. H. D’Arbois de Jubainville).

Pero ¿cómo habían llegado los celtas a España? ¿De dónde procedían? Transcribo de D’Harbois de Jubainville, en traducción de Alicia Santiago. Siguiendo a Nennius (hemos hablado de él; volveremos a hacerlo), esto se explica sin problemas: Cuando los hijos de Israel atravesaron el Mar Rojo (…) moraba entre los egipcios un hombre noble de Escitia –de origen griego, dice en otro lugar- que tenía una familia numerosa (…) los escitas lo habían destronado y, aunque no se encontraba en Egipto cuando los egipcios fueron ahogados, no participó en la persecución del pueblo de Dios (…) los sobrevivientes egipcios decidieron expulsarlo de su tierra porque temían que, aprovechando que los jefes de familia habían perecido en el Mar Rojo, quisiera convertirse en amo del país (parece que los escito-celtas no era precisamente de fiar, diría yo). Obligado a abandonar Egipto, viajó por África durante cuarenta y dos años; llegó con su familia hasta los altares de los filisteos, atravesó un lago salado , pasó por entre Rusticada y las montañas de Siria, cruzó el río Malva, recorrió Mauritania, llegó hasta las columnas de Hércules y finalmente penetró en España, donde su raza habitó durante muchos años y se multiplicó considerablemente.

Y este escita, a su vez, ¿quién es?, ¿de dónde viene? Lo apuntamos en la entrega anterior:

Jafet, hijo de Noé, fue padre de Gog y de Magog.

De Gog o de Magog desciende Fénius Farsaid -directamente según unos; hijo de Boath, que es hijo de Magog, según otros-.

Fénius Farsaid fue uno de los setenta y dos jefes que construyeron la Torre de Babel y viajó a Escitia, tras el colapso de ésta (en otro punto veremos que relación tiene Fénius Farsaid y la confusión de lenguas con la lengua y la escritura celta).

Uno de los hijos de Fénius fue Nel, quien se casó con Scota, hija del Faraón Cingris (ya estamos en Egipto); y que da nombre a los escotos, apelativo asimismo de los celtas. Esto es: deformación de ‘escitas’, por un  lado, y de la estirpe de la egipcia Scota, por otro.

Hijo de Scota y Nel fue Goidel Glas, quien está en el origen del nombre goidel, que también se aplica a los irlandeses.

De Goidel Glas desciende Esru, que vivió en la época de Moisés (¿el noble escita de quien no se fiaban los egipcios?).

De Esru, Sera (o Sru y, de éste, Sera).

De Sera, nuestro viejo amigo Partolón (la raza de plata).

De Partolón, Agnoman (quizás, antes, Piamp; y de él Agnoman).

Y de Agnoman, Nemed (la raza de bronce).

Según esta versión, descienden de Nemed los Tuahtha de Danann (la raza de oro), los bretones y los Fir-bolg.

De aquí, los celtas

'Suite irlandaise'.